viernes 17 de abril de 2009

El servicio de bicicletas públicas arrasa en Zaragoza mientras naufraga en Washington

Bike-sharing system a big hit in Saragossa, a failure in Washington

Washington y Zaragoza, dos ciudades hermanadas por su simultánea puesta en marcha de un servicio de bicicletas públicas el pasado 2008, viven dos realidades casi opuestas. Mientras que en la capital aragonesa el éxito de BiZi ha sido rotundo, estando a punto de alcanzar las 70 estaciones y 17.000 abonados, la capital estadounidense mantiene el servicio a duras penas con tan solo 10 estaciones y 1.000 socios. En Washington culpan del fracaso de SmartBikeDC a la rudeza de los conductores y a la falta de implicación de los gobiernos locales, pero detrás de estas excusas se podría ocultar una razón más sólida: la tradicional falta de conciencia cívica de los estadounidenses. Lo cierto es que se trata del primer sistema de esta índole que se intenta en Estados Unidos. Mientras tanto, los aragoneses han acogido el servicio con tal fervor que, hasta hace poco, las nuevas solicitudes de abono quedaban en lista de espera. La puesta en marcha de la segunda fase de implantación, que termina en breves semanas, permitirá alcanzar sin duda los 30.000 abonados, ampliándose el servicio hasta 70 estaciones y 700 bicicletas. El plan será completado en 12 meses, o previsiblemente antes, cuando se alcancen 100 estaciones y 1.000 bicicletas, cubriendo la mayor parte del casco urbano de la ciudad. El sistema se ve apoyado por una reforma de la legislación vial de la ciudad. Otras ciudades europeas como París, Lyon, Berlín, Barcelona, Sevilla, Helsinki, Estocolmo o Copenhague comparten el éxito de este sistema.